.

Esto que vas a leer en este blog son algunos "detalles" que tus profesores de historia no creyeron que fuera necesario contarte.

sábado, 22 de agosto de 2015

Robert Faurisson, "Escritos revisionistas".

El revisionismo es un asunto de método, no es una ideología.

El revisionismo preconiza, para toda investigación, el retorno al punto de partida, el examen seguido del reexamen, la relectura y la reescritura, la evaluación seguida de la reevaluación, la revisión, la refundición. Es en espíritu lo contrario de la ideología. No niega pero tiende a afirmar con mayor exactitud. Los revisionistas no son negadores o negacionistas; se esfuerzan en buscar y encontrar ahí donde, al parecer, ya no había nada más para buscar ni encontrar.

El revisionismo puede ejercitarse en cien actividades de la vida diaria y en cien campos de la investigación histórica, científica o literaria. No cuestiona necesariamente unas ideas admitidas pero lleva muchas veces a matizarlas. Busca desentrañar lo verdadero de lo falso. La historia es, en esencia, revisionista; la ideología es su enemiga. 

Como la ideología no es nunca tan fuerte como en tiempos de guerra o de conflictos, y como fabrica entonces falsedades a profusión para las necesidades de su propaganda, el historiador se verá conducido a redoblar su vigilancia: pasando por el tamiz del examen lo que se le ha ofrecido como "verdades", se dará cuenta sin duda que ahí donde una guerra ha provocado decenas de millones de víctimas, la primera de esas víctimas será la verdad verificable: una verdad que hay que buscar y restablecer.

La historia oficial de la 2ª Guerra Mundial contiene algo de verdad y muchas mentiras. La historia oficial retrocede a medida que el revisionismo histórico avanza.

Robert Faurisson, "Escritos revisionistas".

No hay comentarios:

Publicar un comentario