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Esto que vas a leer en este blog son algunos "detalles" que tus profesores de historia no creyeron que fuera necesario contarte.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Algunas de las verdades "inmencionables"

Fuente: Joseph G. Stano. 1997

Ya en 1960 el Yad Vashem se vio obligado a reconocer que no hubo ningún campo de exterminio o cámaras de gas en toda Europa Occidental o en todo el Reich alemán, ya que todos esos campos habían estado abiertos a la inspección por parte de investigadores y científicos, y se determinó que todos ellos habían sido campos de trabajo.


Esto presentó varios problemas:


En primer lugar, Estados Unidos ejecutó a más de 450 alemanes, "En nombre de Estados Unidos y del pueblo estadounidense". Muchos de aquéllos fueron ejecutados por hacer funcionar campos de exterminio y cámaras de gas en Europa Occidental y Alemania, ¡donde éstas no existieron! Por no decir algo peor, ésta es una página bastante deshonrosa para añadir a la historia de una nación EE.UU. que profesa creer en la justicia.


Segundo problema: Cinco de los ficticios seis millones habían sido repartidos entre todos los campos en Europa Occidental y Alemania, con sólo un millón asignado a campos detrás de la Cortina de Hierro en Polonia.

Solución orweliana: Simplemente tome a los 5 millones de míticas víctimas y sus míticas cámaras de gas y póngalos detrás de la Cortina de Hierro en Polonia donde a los investigadores entrometidos y a los científicos no se les permite ir.


O, en aritmética orweliana: ¡seis menos cinco es igual a seis! De la noche a la mañana, Auschwitz fue desde casi un millón a cuatro millones y medio, un hecho bastante asombroso que la totalidad de los medios noticiosos estadounidenses encontró que era no digno de interés periodístico, como lo sería una declaración de los holocaustistas de que el mundo es plano y que la Luna es un queso verde.


George Orwell llamó a este ejercicio de los holocaustistas Negro-Blanco, es decir, la capacidad de afirmar impúdicamente que negro es blanco, en contradicción con los hechos claros.


Cuando el experto en sistemas de ejecuciones Fred Leuchter fue a Polonia creyendo en el "Holocausto" para examinar las presuntas cámaras de gas, él encontró que eran científicamente imposibles. De hecho, ellas eran completamente ridículas. Sin embargo, para estar seguro, él tomó 20 muestras forenses en todas las supuestas cámaras de gas. Un laboratorio independiente en Massachusetts examinó esas muestras y confirmó su dictamen pericial de que todas las presuntas cámaras de gas nunca habían sido cámaras de gas.


Los holocaustistas profesionales se indignaron y exigieron que el prestigioso Instituto de Investigación Forense de Cracovia, en Polonia, repitiera las mismas pruebas y demostrara que el señor Leuchter estaba equivocado. El jefe del Instituto condujo el equipo de científicos que tomaron muestras de los mismos sitios que Leuchter, y ellos consiguieron exactamente los mismos resultados: ¡ninguna cámara de gas! De parte de los Klarsfeld, antes locuaces y exigentes: ¡Silencio!.


Ambos lados del asunto de las cámaras de gas consiguieron exactamente los mismos resultados científicos. Si viviéramos en un país libre donde la libertad de expresión y la libertad de prensa abundaran, el asunto de las cámaras de gas hubiera sido resuelto. Nuestra prensa libre sin ningún temor habría informado al público la verdad. En la tiranía de Oceanía, en el libro de Orwell, la verdad habría sido un crimen de pensamiento. En nuestra tiranía, la verdad es llamada "anti-semítica". En ambas tiranías los cobardes medios de información se encogen de terror.

¡Encantador! Estos cuentos "no fiables" aparecen rutinariamente en los medios de noticias como una sagrada escritura, y ellos son parte de los cursos del"Holocausto" enseñados en nuestras escuelas. En la "Oceanía" de Orwell su ciudadanía era rutinariamente adoctrinada con unos "Dos Minutos de Odio" cotidianos. Los niños estadounidense consiguen "Una Hora de Odio" completa en sus escuelas, donde se les enseña a odiar a los alemanes en base a indignantes mentiras que incluso el Yad Vashem ha rechazado.


Hemos ejecutado a gente basados en estos cuentos "no fiables", y expulsamos a gente mayor en base a esos cuentos "no fiables", gente cuyo único delito podría ser haber servido a su nación en el bando perdedor de la Segunda Guerra Mundial, o haber luchado contra los esfuerzos de la aplanadora soviética para invadir Europa. Más desgracia y deshonra para nuestra desafortunada nación.


Al final, el director polaco del Museo del "Holocausto" en Auschwitz ha admitido algo que los científicos y los investigadores ya habían sabido durante muchos años: que la infame "cámara de gas" mostrada a los turistas en Auschwitz es un completo fraude. Fue creada a partir de una morgue existente, para todos los turistas judíos que exigían ver una "cámara de gas".


El infame "campo de exterminio" de Auschwitz y todos sus estrafalarios horrores específicamente creados para el comercio turístico terminarán como una especie de "Disneylandia de los Condenados", donde los turistas judíos pueden revolcarse en un puro Hollywood y llamarlo Historia.

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