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Esto que vas a leer en este blog son algunos "detalles" que tus profesores de historia no creyeron que fuera necesario contarte.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Eugenesia y eutanasia..

La idea de un gran centro de exterminio de subnormales y tarados es la imagen que se quiere dar a la política de salud racial Nacional Socialista, esa imagen propagandística no tiene nada que ver con las propuestas de salud pública.
Así mismo somos partidarios de un control médico obligado para matrimonios, y para gestantes, que evite en lo posible enfermedades degenerativas y la procreación de enfermos graves.
Fuera de estas medidas estamos contra la intervención estatal en cualquier tipo de actividad eugenésica y mucho menos eutanásica.


El racismo promueve la salud hereditaria, y propone la esterilización voluntaria de quienes sufren enfermedades hereditarias. Esa medida puede ser obligada en casos de graves enfermedades hereditarias. Sin embargo nadie se escandalizaría hoy en día si obligásemos a enfermos de tifus a no ser cocineros de comedores públicos para evitar la infección masiva. La esterilización de enfermos hereditarios graves es un hecho normal y en modo alguno atentatorio contra los derechos humanos. Por el contrario, es atentar contra los derechos humanos de los niños el permitir su enfermedad grave hereditaria perfectamente evitable y conocida.

La concepción de hijos es un acto serio y de profunda responsabilidad, que no puede ser ignorada por padres insensatos, llevando el dolor y la miseria de por vida a sus hijos.

Con estas medidas de esterilización y prevención se evitarán en una sola generación las enormes cantidades de subnormales y de taras hereditarias existentes actualmente, provocadas por el nefasto abandono que se tiene sobre la salud en la procreación.


Fuera de estas medidas estamos contra la intervención estatal en cualquier tipo de actividad eugenésica y mucho menos eutanásica.


El Estado puede llegar a permitir la muerte digna de un particular, voluntariamente asumida y pedida, con toda clase de controles, pero NO será el Estado el que realice o adopte medidas en estos temas de profunda dificultad ética, y que deben ser objeto de todo tipo de cuidados, para evitar la conversión de una salida lógica para casos particulares en una especie de matadero de enfermos terminales, en una burocracia de la muerte que nos repugna y que rechazamos totalmente.

jueves, 23 de febrero de 2017

La Juderia afirma...



Paz Mundial en hebreo significa que todos los demás vivan sometidos, y cualquier tentativa de demonizar a Israel, sería definida como anti-judaísmo.

Los judíos afirman ser superiores cuando en realidad ellos son retorcidos salvajes, que destruyen todo lo que no pueden robar. Para aquellos que han estudiado el asunto, esto no es ningún mito; es una verdad verificable, de 2.000 años de antigüedad.

Por esto es tan importante conseguir la comprensión real de la verdadera naturaleza de la patraña judía del "Holocausto" de la Segunda Guerra Mundial, porque eso revela muchas de las mentiras que los estadounidenses, mediante los medios judíos de comunicación, han incorporado en su cosmovisión como la verdad absoluta. Sobre todo, éste es un caso de manipulación del pensamiento grupal donde sus amigos quedarán perturbados si trata de establecer la verdad de la Segunda Guerra Mundial de que Hitler trabajó infatigablemente por la paz.

Más que eso. Hitler creó prosperidad evitando a los banqueros judíos tanto como le fue posible, y ése fue un mensaje que los controladores mundiales judíos no podían permitir que permaneciera, no fuera que su obvio atractivo se extendiera a otros países.


La otra gran mentira es la frase judía "Fuerza en la Diversidad". Realmente, la diversidad sólo trae conflicto y división. Esas cosas debilitan a una nación y hacen que pierda su foco, haciéndola propensa al deseo de sus líderes carentes de principios de considerar el crimen de fuerza sólo como otra opción de política exterior.

Está bien hablar de ellos,
Mientras no digamos quiénes son ellos
pero en el minuto en que los nombremos
el tema repentinamente se convierte en tabú.

La mayoría permanecen demasiado estupidizados para tener siquiera una pista sobre todo esto, y ésa es simplemente la forma en que los judíos lo quieren, ya que ellos siguen trabajando en su proyecto de tomar todo lo que tenemos. Eso es lo que ellos hacen; eso es lo que ellos han hecho siempre.

sábado, 3 de diciembre de 2016

Para que se vayan enterando algunos.

Para que se vayan enterando algunos ignorantes.

Es un lugar demasiado común de gente mal intencionada o desinformada  que repite sin comprobar la veracidad y exactitud de lo que dice, el atribuír a Joseph Goebbels, ministro de Hitler, primero, la frase "Miente, miente, que algo queda" y, segundo, insinuar que él la habría dicho como la revelación de un método propio con todo lo que de ello se deduciría, como si él fuese el maestro y el ejemplo de la mentira, extendiéndolo a todo el actuar del nacionalsocialismo.

Pero vayamos al fondo del asunto: ¿dijo eso Goebbels? Difícil tarea tratar de demostrar que alguien NO dijo algo, cuando es mucho más sencillo probar que efectivamente sí lo dijo. Y seamos honestos: nadie o casi nadie, bajo la censura imperante en temas relativos al Tercer Reich, saldrá a defender la memoria de Goebbels. Pero a nosotros siempre nos pareció rara la frase, como otras tantas atribuídas a personas que ya no se pueden defender.


Convengamos algo: Goebbels fue uno de los integrantes más inteligentes del gobierno de la Alemania nacionalsocialista. Su responsabilidad principal fue ser ministro de Propaganda y Educación Popular y, como la gente del gremio sabe, fue uno de los creadores de la propaganda política moderna. Así que pensar que como anticipo de su función dijera que la misma se iba a basar en mentir repetidamente para que algo falso se instalara como verdadero, parece improbable. Porque en el fondo, quienes repiten la frase dicen dos cosas: que una mentira repetida se convierte en verdad, y que Goebbels lo hacía.


Ahora bien: ¿cuándo la dijo Goebbels?. Buscamos meses, consultamos a especialistas. Alguna vez esperamos que alguien, repitiendo la frase, diera con el origen de la misma. Nada. Ni en un libro, ni en un discurso, ni alguien haciendo pública una conversación privada. Y eso que Goebbels habló, y mucho.
Esta es la versión integra y verdadera que ese mismo año, durante el congreso partidario realizado en Núremberg, Goebbels expresó:


"Toda propaganda tiene una orientación. La calidad de esta orientación determina si la propaganda tiene un efecto positivo o negativo. La buena propaganda no necesita mentir; de hecho, no debe mentir. No tiene ninguna razón para temer a la verdad. Es un error creer que la gente no soporta la verdad. La soporta. Es solo cuestión de presentar esa verdad a la gente de un modo que la pueda entender. Una propaganda que miente demuestra que está al servicio de una mala causa. No puede tener éxito en el largo plazo"

Más. Por ejemplo, después de someter a la figura de Goebbels a un análisis muy crítico, el historiador Helmut Heiber del actual Institut für Zeitgeschichte(Instituto de Historia Contemporánea) de Múnich no pudo menos que reconocer en 1982 que


«consecuentemente, Goebbels fue capaz de jactarse que su política informativa era no sólo superior a la del enemigo en su carácter monolítico sino también poseedora de una "seriedad y credibilidad" que simplemente "no podía ser superada". La jactancia pudo ser hecha con alguna justificación: considerando el largo plazo, Goebbels afirmaba que la mejor propaganda es aquella que se halla exclusivamente al servicio de la verdad. Las verdaderas mentiras de Goebbels, sus mentiras conscientes, siempre se refirieron a meros detalles... Las mentiras de Goebbels fueron más de la naturaleza de esos equívocos y evasivas con las cuales los voceros de los gobiernos de todo el mundo buscan "proteger" el "interés nacional"» (Helmut Heiber, "Goebbels", Berlin, 1982).


Para finalizar, el historiador francés Jacques Ellul (1912-1994), en su ya clásico estudio "Propaganda" escribió:


«Subsiste el problema de la reputación de Goebbels. La propaganda anglosajona le adjudicó el título de Gran Mentiroso a pesar de que Goebbels nunca dejó de batallar para que la propaganda fuese lo más exacta posible. Prefirió aparecer como cínico y brutal antes de ser atrapado en una mentira. Constantemente repetía: "Todo el mundo debe saber cuál es la situación". Fue siempre el primero en anunciar eventos desastrosos o situaciones difíciles sin ocultar nada. El resultado fue la opinión general que los comunicados alemanes de entre 1939 y 1942 fueron no sólo más concisos, más claros y menos enmarañados, sino también más veraces que los comunicados de los Aliados. Todo esto es tan cierto que el adjudicarle a Goebbels el título de Gran Mentiroso debe ser considerado como un éxito considerable de la propaganda Aliada»
(Jacques Ellul, "Propagandes", 1962. En inglés, "Propaganda. The Formation of Men's Attitudes", New York, 1965).

jueves, 1 de diciembre de 2016

Diferencias





Capacidad de los hornos de Auschwitz según historia oficial.

-400 cuerpos: 5 minutos
-4.800 cuerpos: 1 hora
-115.200 cuerpos: 1 día
-42.048.000 cuerpos: 1 año

Capacidad de los hornos actuales con la mejor tecnología.

400 cuerpos: 8,3 Días
4.800 cuerpos: un año y un mes
115.200 cuerpos: 26 años y 3 meses
42.048.000 cuerpos: 9,600 años

sábado, 26 de noviembre de 2016

La Cuestión Judía resuelta sólo por medios legales..

Después de Noche de los Cristales, el ministro de Propaganda doctor Gœbbels anunció en una emisión de radio que cualquier acción contra judíos estaba estrictamente prohibida. Él advirtió que severas penas serían impuestas a cualquiera que no obedeciera esa orden. Él también explicó que la Cuestión Judía sería resuelta sólo por medios legales. Como ya se mencionó, los funcionarios del gobierno alemán y del Partido estaban furiosos por lo que había ocurrido. 


Hermann Gœring, que era responsable de la economía de Alemania, se quejó de que sería imposible reemplazar las especiales planchas de vidrio de los ventanales rotos de las tiendas porque no eran fabricadas en Alemania y tenían que ser importadas desde Bélgica y costarían muchas preciosas divisas. A causa del boicot judío contra bienes alemanes, el Reich andaba falto de monedas extranjeras. Gœring por lo tanto decidió que, dado que esa escasez había sido causada por los judíos, eran ellos los que tendrían que pagar por los vidrios rotos. 

Él impuso una multa de 1.000 millones de Reichsmarks a los judíos alemanes. Esa multa siempre es mencionada por cualquiera que escribe acerca de la Noche de los Cristales. Pero los historiadores y los escritores de Historia invariablemente dejan de explicar la razón de dicha multa.

Era ciertamente injusto obligar a los judíos a pagar por el daño que ellos no habían causado. Gœring entendía eso. Sin embargo, en privado él justificó la multa citando el hecho de que la declaración judía de guerra de 1933 contra Alemania fue proclamada en nombre de los millones de judíos de todo el mundo. Por lo tanto aquéllos podían ayudar ahora a sus correligionarios de Alemania a asumir las consecuencias del boicot. 

También habría que señalar que sólo los judíos alemanes con bienes por más de 5.000 Reichsmarks en dinero en efectivo tuvieron que contribuír para dicha multa. En 1938, cuando los precios eran muy bajos, 5.000 Reichsmarks eran una pequeña fortuna. 

Cualquiera que tuviera toda esa cantidad en dinero en efectivo ciertamente habría tenido mucha más riqueza en otros bienes y bien podría permitirse por lo tanto pagar su parte avaluada de la multa sin ser reducido a la pobreza, a pesar de lo que los escritores de Historia han sostenido.

El Acuerdo Haavara


Debido a que muy pocos judíos querían emigrar a Palestina, se hicieron esfuerzos especiales para abrir las puertas de otros países, pero eso demostró ser algo muy difícil. Las naciones prósperas no querían inmigrantes judíos, y los países pobres eran muy poco atractivos. 


El acuerdo Haavara o de transferencia hizo posible para cualquier judío emigrar desde Alemania con prácticamente todas sus posesiones y fortuna personal a condición de que los judíos pudieran depositar todos sus valores en uno de dos bancos judíos en Alemania que tenía sucursales en Tel-Aviv y Jerusalén. 

Tras su llegada a Palestina ellos podrían retirar sus bienes de acuerdo a los términos del acuerdo. El capital alemán de esas dos firmas bancarias judías fue garantizado por el gobierno alemán. Incluso después de la guerra esos activos estaban totalmente disponibles para los dueños judíos o sus representantes. Si un judío no deseaba emigrar inmediatamente, él podía transferir todos sus bienes muebles a Palestina donde serían salvaguardados por un fideicomisario mientras él permanecía en Alemania durante un período indefinido, con la emigración como su objetivo eventual. Mientras tanto su fortuna personal estaba segura fuera de Alemania.

Incluso los judíos más pobres que no poseían 1.000 libras inglesas pudieron emigrar a Palestina con créditos proporcionados por el acuerdo Haavara. Las autoridades británicas generalmente requerían activos mínimos de 1.000 libras para cada inmigrante a Palestina si él no tenía derecho al así llamado certificado de trabajador. Sólo un número limitado de esos certificados estaba disponible y ellos eran emitidos sólo a personas con especiales habilidades de trabajo. 


Además, los judíos que emigraban a Palestina estaban exentos del llamado impuesto de vuelo del Reich, que todos los alemanes emigrantes normalmente tenían que pagar. Sin embargo, las compañías judías que arreglaron las transferencias cobraban a los emigrantes un porcentaje fijo de sus activos totales. El acuerdo Haavara permaneció en funcionamiento hasta el final de 1941, cuando Estados Unidos entró en la guerra.

Después del comienzo del boicot judío internacional contra bienes alemanes en Marzo de 1933, la comunidad judía en Palestina se puso en contacto con el gobierno alemán y ofreció romper el boicot en lo que se refería a Palestina a condición de que eso fuera combinado con la emigración judía desde Alemania. 

Por consiguiente, el acuerdo Haavara o de transferencia fue firmado por los alemanes y los judíos en Mayo de 1933. La comunidad judía de esa manera concluyó un acuerdo extremadamente beneficioso con el gobierno nacionalsocialista sólo unos meses después de su formación. Ese acuerdo fue una fase crucial en la creación del Estado de Israel. Cuando hice esta afirmación en mi libro Feuerzeichen, que apareció en 1981, algunos lectores la consideraron ridícula. Pero luego esa misma afirmación fue hecha en The Transfer Agreement, un libro de Edwin Black publicado en 1984.
En Enero de 1939, es decir, después de la Noche de los Cristales, Rublee y el gobierno alemán firmaron un acuerdo por medio del cual todos los judíos alemanes podrían emigrar al país de su elección. 

De manera bastante interesante, el padre de un futuro Presidente estadounidense y el padre de un futuro Presidente alemán fueron los que casi torpedearon ese acuerdo: Joseph Kennedy, embajador estadounidense en Gran Bretaña, y Ernstvon Weizsäcker, secretario de Estado del ministerio alemán de Asuntos Exteriores y padre del actual Presidente de la República Federal Alemana, Richard von Weizsäcker, Presidente entre 1984 y 1994. 

Adolf Hitler intervino personalmente en el proceso de negociación y salvó el acuerdo enviando al presidente del Reichsbank Hjalmar Schacht a Londres para negociar con Rublee.

Esfuerzos del movimiento revisionista..



Afortunadamente, los esfuerzos del movimiento revisionista histórico, caracterizado por la sana investigación y una perspectiva imparcial, están enmendando los males de la época de posguerra. Que el trabajo de los revisionistas sirva como un punto de referencia para los historiadores del Sistema. 

Los revisionistas, mediante sus escritos, están trabajando duro para restaurar un verdadero sentido de confraternidad, uno que no dependa ni de acusaciones falsas ni de una culpa impuesta, una camaradería que por igual pueden unirse gracias a una preocupación por la justicia y por la verdad.