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Esto que vas a leer en este blog son algunos "detalles" que tus profesores de historia no creyeron que fuera necesario contarte.

domingo, 30 de agosto de 2015

Generales de EE UU saquearon un tren cargado con oro

Ahora los  medios de manipulación están eufóricos con su nuevo super-cuento del supuesto tren de oro enterrado hace mas de 70 años y que ahora misteriosamente "dicen" han descubierto...pero ningún medio es capaz de aportar datos, eso si solo suposiciones y sospechas, ¿será quizás que están escondiendo esto? esto no es obra de ningún malvado revisionista intentando limpiar la imagen de los malvados "nazis", es un articulo del panfleto judio, The New York Times.

En los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, con los rusos pisándole los talones desde el este, los alemanes, en franca huida, ordenaron trasladar desde Hungría hacia la neutral Suiza un tren repleto de oro, plata, joyas, tapices y cuadros robados a los judíos de la aristocracia húngara. 

El botín finalmente fue saqueado por las tropas norteamericanas.El tren partió de Budapest el 15 de diciembre de 1944 a través de una Europa envuelta en llamas. En marzo, la locomotora sólo había podido avanzar no más de 160 kilómetros y, con dificultad, había logrado sortear por lo menos diez intentos de asalto de disidentes de la SS.Finalmente, las tropas norteamericanas de la Tercera División de Infantería interceptaron el tren en mayo de 1945, oculto en el túnel de Tauren (Austria), unos 100 kilómetros al sur de Salzburgo.Alli comenzó todo un juego de trampas y mentiras de parte de los oficiales custodios. 

Y una buena parte del contenido del tren fue rapiñado. La historia del Tren del Oro permaneció por décadas entre los velos de la leyenda. Pero ayer, una investigación de la comisión consultora sobre las riquezas del Holocausto, nombrada por Bill Clinton, le puso el sello de verídico y acusó a las tropas de EE.UU. de haberse repartido el botín.

He aquí un ejemplo flagrante de cómo Estados Unidos faltó a su política de restitución de las propiedades de las víctimas del Holocausto, sentenció Stuart Eizenstat, vice secretario del Departamento del Tesoro de EE.UU., y uno de los representantes de la comisión. De acuerdo al informe de la comisión, elaborado a partir de documentos desclasificados de los Archivos Nacionales, gran parte de la preciosa carga del tren fue robada por unos cinco generales nortemericanos. 

Otra parte fue saqueada por las tropas. Lo que no robaron fue subastado en Nueva York. Es la primera vez que Estados Unidos aparece acusado por aprovecharse del saqueo a las víctimas del Holocausto. Durante la Guerra los nazis robaron a los judíos una fortuna en oro y otros valores, que cobró el nombre de oro nazi. El Tren del Oro no fue más que uno de varios trenes que los alemanes cargaron con ese botín. Sólo con las alianzas de casamiento quitadas a los prisioneros se llenaros varios vagones. 

Cuando las tropas de la Tercera División dieron con el tren en Austria, las fuerzas francesas robaron dos vagones cargados de oro, piedras preciosas y relojes. El resto de los 24 vagones fueron descargados recién en julio de 1945.La carga valuada entonces en 206 millones de dólares de la época fue almacenada en un depósito cerca de Salzburgo. A los reclamos de Hungría y de los sobrevivientes judíos húngaros, los militares de EE.UU. no permitieron que los húngaros inspeccionaran el depósito. E ignoraron documentos con los nombres de los dueños de los bienes que estaban en el tren. 

Así, mientras se resolvía el destino del botín, los norteamericanos decidieron echar mano. Según el informe de la comisión, relojes, joyas y pieles fueron apropiadas por los militares estadounidenses y luego vendida a los soldados. Dos valijas llenas de oro en polvo desaparecieron. Existió el caso de los altos mandos, como el del comandante de la 42 División de Infantería, el excéntrico general Harry Collins, que ordenó se le entregue la porcelana y la plata en el depósito, aclarando que se buscara sólo lo mejor de lo mejor en la calidad de las artesanías.

Collins, casado con una austríaca, se apoderó de lo que quiso: alfombras turcas, jarrones chinos, cristales de Bohemia, candelabros, pinturas, platería y un juego de porcelana. Con los bienes el general equipó un vagón de tren con el que recorrió Austria con su mujer.Otros 4 generales siguieron el ejemplo. Los documentos citan los apellidos: Luade, Hume, Howard y Linden.Generalmente se dice que los soldados de EE.UU. tomaron souvenires y que los del Ejército Rojo saquearon, opinó Günter Bischoff, un estudioso de la guerra. Pero los estadounidenses que entraron en Austria consideraron a ese país como territorio ocupado... Ellos también saquearon, dijo.

viernes, 28 de agosto de 2015

Aclarando la mentira

Cuando debatimos con alguien sobre el "calvario" judío, los argumentos de nuestros adversarios siempre son los mismos, o sea lo que les han contado y visto en películas de ficción, o novelas de autores con mucha imaginación, nada que ver una novela con un libro, es raro que esta gente se preocupen por saber si es verdad o mentira ya que están demasiado contaminados.
En 1945, los judíos "del milagro" se contaban por millones y formaron enjambres por medio planeta, comenzando por Palestina. 
¿Cómo una decisión de exterminio de los judíos podría así engendrar millones de "milagrosos" supervivientes?, no es un milagro, es una mentira, es un fraude.




En una guerra, se sufre, los civiles sufren a veces tanto, si no más, que los soldados, durante 1933 a 1945, los judíos europeos han tenido pues que sufrir, pero infinitamente menos que lo que se atreven a afirmar con vergonzosa osadía, ciertamente, los alemanes los han tratado como una minoría hostil y peligrosa y había razones para ello y contra esta gente las autoridades del III Reich se vieron determinadas a tomar, a causa de la guerra, medidas cada vez más coercitivas, de policía o de seguridad militar. 

En ciertos casos, estas medidas llegaron hasta ponerlos en campos de internamiento y hasta la deportación hacia campos de trabajos forzados. A veces, los judíos fueron ejecutados por sabotaje, por espionaje, por terrorismo y, sobre todo, por actividades guerrilleras a favor de los aliados, principalmente en el frente ruso, pero no por la simple razón de que fueran judíos. Jamás el HOMBRE ordenó o permitió que se matara a nadie en razón de su raza o de su religión. 

En cuanto a la cifra de los imaginarios 6 millones de judíos reconvertidos en un compuesto de cenizas y grasas para terminar en forma de pastilla de jabón, es una pura invención que jamás ha recibido justificación a pesar de los esfuerzos en este sentido del Instituto Judaico Yad Vashem de Jerusalén.

Pero hay algo más grave: los revisionistas han enumerado una serie de hechos reales que prueban que este exterminio físico, esas cámaras de gas y esos 6 millones no han podido existir. 

El primero de estos hechos es que, durante toda la duración de la guerra, millones de judíos europeos han vivido o visto con conocimiento de todos que una buena aparte de ellos fueron empleados en fábricas por las alemanes que adolecían cruelmente de mano de obra, y estos millones de judíos no fueron asesinados. 

En 1951, el judío León Poliakov, que había estado destinado en la delegación francesa en la estafa de Núrenberg  concluyó que, de todos los aspectos de la historia del Tercer Reich disponemos de una superabundancia de documentos con la excepción de un solo punto: la campaña de exterminio de los judíos. 
Y al respecto escribe: 
No ha quedado ningún documento, posiblemente nunca ha existido ninguno.


En 1960, Martin Broszat, miembro del Instituto de Historia Contemporánea de Múnich, escribió: 
Ni en Dachau, ni en Bergen-Belsen, ni en Buchenwald han sido gaseados judíos u otros detenidos.

En 1968, la historiadora judía Olga Wormser-Migot, expresa su escepticismo sobre el valor de célebres testimonios afirmando la existencia de cámaras de gas en campos como los de Mauthausen o de Ravensbrück. 
Sobre Auschwitz ella es formal: este campo donde hoy los turistas visitan una pretendida cámara de gas, estaba en realidad "sin cámara de gas".



En 1982, el 21 de Abril, se fundó en París una asociación para el estudio de los asesinatos por gas bajo el régimen NS (ASSAG):

...con el fin de investigar y controlar los elementos que aporten la prueba de utilización de gases tóxicos por los responsables del régimen NS en Europa para asesinar personas de diferentes nacionalidades, contribuir a la publicación de estos elementos de prueba, establecer a este efecto todos los contactos útiles en el plano nacional e internacional, curiosamente hasta el día de hoy no se ha llegado a ninguna conclusión.

jueves, 27 de agosto de 2015

Las nefastas leyes sobre negacionismo

En 1980, Serge Thion es investigador revisionista de larga trayectoria en temas políticos y sociales, Doctor en sociología y autor de varios libros sobre el punto de vista revisionista, tiene un sitio en Internet dedicado a difundir tesis revisionistas, en 2002, fue encontrado culpable de difamación en contra del escritor Didier Daeninckx.


Serge Thion, en la época investigador del CNRS destituido en 2000 por violación de las nefastas leyes sobre negacionismo, solicitó a Noam Chomsky que firmara una petición solicitando a las autoridades garantizar la seguridad y el ejercicio libre de sus derechos legales. La petición fue firmada por 500 intelectuales extranjeros, incluido Chomsky. El texto de la petición mencionaba la extensa investigación histórica realizada por Faurisson y de sus conclusiones. 


En este último caso, la polémica provenía del uso de la palabra findings, que puede significar hallazgos pero suele significar sólo conclusiones. La petición fue interpretada por algunos como una defensa de las opiniones de Faurisson, al mismo tiempo que de sus derechos.



En respuesta a las críticas recibidas por su firma en la petición, Chomsky escribió el ensayo Comentarios elementales sobre el derecho a la libertad de expresión, donde discute el derecho a realizar y publicar investigaciones impopulares. También expresa en ese ensayo no haber encontrado evidencia de antisemitismo en las partes del trabajo de Faurisson que revisó. 

Chomsky escribe:
Las conclusiones de Faurisson son diametralmente opuestas a mis puntos de vista y que he expresado en publicaciones. Pero es elemental que la libertad de expresión incluyendo la libertad académico no sea restringida a los puntos de vista que uno aprueba, y es precisamente en el caso de puntos de vista que son casi universalmente descartados o condenados que este derecho debe ser defendido con mayor fuerza. Resulta sencillo defender aquellos que no necesitan defensa o unirse a una condena unánime y frecuentemente justificada de la violación de los derechos civiles cometida por un oficial enemigo.

Chomsky autorizó el uso de este ensayo para cualquier propósito y el editor de Faurisson, Pierre Guillaume, lo utilizó como prefacio de un libro de éste, sin informar de ello a Chomsky, quien, al enterarse, solicitó que no lo utilizara de esta forma, pero la editorial La Vieille Taupe ya lo estaba imprimiendo. Más adelante, Chomsky comentó que lo único que lamentaba de todo este asunto es el haber solicitado que se eliminara su ensayo del libro.

En su artículo Su derecho a decirlo publicado en The Nation, Chomsky expresa:
Me parece escandaloso que sea todavía necesario debatir sobre esto dos siglos después que Voltaire defendiera el derecho a la libre expresión de ideas que él detestaba. Al adoptar una doctrina central sobre sus asesinos, se le hace un muy mal servicio a la memoria de las víctimas del Holocausto.

Su argumento separa la distinción conceptual entre apoyar el punto de vista de alguien y defender su derecho a decirlo. Dado que lo último no implica lo primero, la condena a la censura no puede ser interpretada como el apoyo al punto de vista del censurado.

16 de septiembre de 1989, día del cobarde


A pesar de tantas infamias y amenazas contra su vida, el profesor Faurisson continúa difundiendo la verdad histórica.

Las supuestas cámaras de gas y el supuesto genocidio de los judíos, forman parte de una misma mentira histórica que ha permitido una gigantesca estafa política y financiera, cuyos principales beneficiarios son el estado de Israel y el sionismo internacional, y cuyas principales víctimas son el pueblo alemán, pero no sus líderes, y los palestinos en su totalidad.

Robert Faurisson



En 1983, Faurisson fue multado por las autoridades francesas por decir que "Hitler nunca ordenó ni permitió que nadie fuera asesinado a causa de su raza o religión". Por sus ideas fue apartado de la docencia y de su puesto como analista de textos de la Universidad de Lyon, la cual dio como pretexto el no poder garantizar la seguridad del profesor, aunque posteriormente se le acusó con los supuestos de falsificar la historia, de difamación e incitación al odio racial. Dichas acusaciones se enmarcan dentro de la legislación "anti-negacionista" europea por las que la cuestión del Holocausto no puede ser debatida públicamente y cuestionar su historia se considera constitutiva de dichos delitos.

Faurisson tras ser agredido por judíos radicales en 1989

El 16 de septiembre de 1989, Faurisson fue golpeado brutalmente por tres franceses judíos radicales del grupo Fils de la mémoire Juive, Hijos de la memoria judía causándole graves heridas.

En esa ocasión fue abordado por tres individuos mientras paseaba a su caniche en un parque. Después de rociarlo cobardemente con un spray de gas irritante en el rostro, cegándolo temporalmente para impedir que se defendiera, los tres hombres atacaron a golpes de puño y patadas al profesor universitario de 60 años de edad. Sufrió severas heridas por las cuales tuvo que ser operado en urgencias, incluyendo rotura de mandíbula y una costilla rota. El grupo judío reivindicó la responsabilidad del ataque, y en una declaración dijo: El profesor Faurisson es el primero, pero no será el último. Dejamos advertidos a quienes niegan la Shoáh.

Personalidades y organizaciones prominentes en Francia, junto con el más influyente periódico del país, Le Monde, condenaron el ataque. Sin embargo, el judío francés y "caza-nazis" Serge Klarsfeld, justificó el crimen: 

Alguien que ha provocado a la comunidad judía por años debería esperar esta clase de cosas..., Uno no puede insultar la memoria de las víctimas sin recibir las consecuencias.

Si bien el ataque de septiembre de 1989 contra Faurisson fue el más brutal, no fue el primero ni el último. Entre noviembre de 1978 y mayo de 1993, fue agredido físicamente en diez diferentes ocasiones. En Estocolmo, Faurisson fue agredido dos veces. El primer ataque fue el 17 de marzo de 1992, y el segundo, el 22 de mayo de 1993, ambos recibieron cobertura mediática y fueron ampliamente reportados en la prensa sueca. El ataque contra Faurisson en París, el 30 de mayo de 1993, fue reportado en Libération, (Paris), 1 de junio de 1993.

A pesar de tantas infamias y amenazas contra su vida, el profesor Faurisson continúa difundiendo la verdad histórica.

El profesor Robert Faurisson participó de la Conferencia Internacional de Teherán sobre el "Holocausto", el 11 de diciembre de 2006. El título de su conferencia fue Las victorias del revisionismo.

domingo, 23 de agosto de 2015

El sistema de "reeducación" después de 1945

El sistema de reeducación después de 1945 ha convertido a los alemanes en un pueblo neurotizado. Esta condición psíquico-espiritual de la sociedad en la República Federal Alemana por lo tanto la deja incapaz de una auto-conciencia o de tomar decisivas contra la izquierdista organizada revalorización del orden natural de la vida.

Una democracia no es buena y aceptable porque se llama a sí misma una democracia, sino más bien cuando reconoce y respeta los valores tradicionales y vivos de su propia comunidad nacional. También creo que en cada país democrático occidental, incluso aquí en Alemania, nadie puede estar feliz con una democracia que tampoco tiene un respeto positivo por su propio pueblo, Estado y nación. 

Contrariamente al dogma predominante, he obtenido la impresión de que los seres humanos no son iguales, aunque no fuera por ninguna otra razón que sobre la base de sus muy diferentes puntos de vista culturales. Sin embargo, en todas partes del mundo, los nacionalistas y aquellos que aman sus propios países son capaces de hablar con cada otro en el mismo lenguaje y comprenderse unos a otros, el cual no es el caso entre los demócratas de cada país.

Cuando uno observa la tumultuosa difamación del Tercer Reich y las continuas y repulsivas auto-acusaciones, uno tiene que preguntarse: ¿Es Hitler todavía tan fuerte y la República Federal Alemana tan débil que los ignorantes ciudadanos de Alemania pueden ser convencidos del valor de esta democracia sólo por la repetitiva repetición de las viejas confesiones de auto-culpa? No lo creo. A largo plazo, la verdad histórica no puede ser suprimida.


Otto-Ernst Remer Sentenciado a 22 Meses

Fuente: Mark Weber:  historiography-project.com

Otto-Ernst Remer sentenciado a 22 meses por publicaciones Revisionistas.

Un tribunal alemán ha condenado a Otto-Ernst Remer, un general retirado del Ejército de 80 años, a 22 meses de encarcelamiento por publicar artículos que cuestionan las inventadas matanzas de masas del tiempo de la guerra en Auschwitz en cámaras de gas.

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El 22 de Octubre de 1992, un tribunal penal en Schweinfurt encontró a Remer culpable de incitación popular e incitación al odio racial debido a declaraciones supuestamente anti-judías publicadas en cinco ediciones de su periódico tabloide de amplia circulación, el Remer Depesche.


Comparando al acusado con Mefistófeles del Fausto de Goethe, el acusador público estatal sostuvo que el objetivo del Remer Depesche es promover la ideología nacionalsocialista. El acusador también habló del crudo insulto de Remer contra millones de víctimas, e insistió en que la historia del exterminio del Holocausto es un hecho histórico obvio que no necesita ser demostrado en el tribunal.


Los jueces aparentemente estuvieron de acuerdo. Las condenas anteriores del incorregible acusado por esta misma acusación deberían haber sido una advertencia para él, declaró el tribunal. Agregado a su culpa, dijeron los jueces, está el hecho de que copias de su periódico fueron distribuídas a muchas casas y escuelas, e incluso a países extranjeros. A causa de la franqueza de Remer, el gobierno de Bonn había suspendido ya la pensión del acusado.
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Pruebas de la Defensa Rechazadas
El alto y delgado octogenario acusado dejó a sus dos abogados el doctor Herbert Schaller y Hajo Herrmann que hablaran por él durante el curso del proceso de dos días. Durante la Segunda Guerra Mundial, el doctor Schaller sirvió como un oficial muy condecorado en el frente del Este. Herrmann fue uno de pilotos de caza y comandantes de la fuerza aérea del tiempo de la guerra más exitosos de Alemania.


Las publicaciones de Remer no son odiosas o anti-judías, argumentaron los abogados de la defensa, sino que están en cambio destinadas a defender al pueblo alemán contra la acusación de la responsabilidad colectiva por el asesinato de masas de judíos. De hecho, señalaron ellos, el Remer Depesche es publicado por la Sociedad J. G. Burg, nombrada así por un sobreviviente judío de la persecución del tiempo de la guerra que declaró en beneficio de Ernst Zündel en el Juicio del Holocausto en Toronto en 1988.
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La historia del exterminio del Holocausto no es en absoluto obvia, dijeron los abogados, y citaron opiniones públicas de varios países para mostrar que un debate internacional existe precisamente en esta cuestión. La confesión de posguerra del comandante de Auschwitz Rudolf Höss, que es ampliamente citada como prueba de los gaseamientos masivos, carece de valor, dijeron los abogados, porque fue obtenida mediante tortura. Ellos también citaron la existencia de burdeles, conciertos y tratamiento médico para los presidiarios en los campos de concentración del tiempo de la guerra.


Para mostrar que las declaraciones supuestamente criminales hechas en elRemer Depesche son justificables, los abogados de la defensa prepararon 34 documentos de prueba, incluyendo un informe del ingeniero alemán Germar Rudolf acerca de su examen forense in situ de las presuntas cámaras de gas de exterminio en Auschwitz, fotografías de reconocimiento aéreas Aliadas tomadas en 1944 del complejo del campo, así como a varios testigos. Los jueces rechazaron considerar ninguna de estas pruebas.


Los abogados de Remer criticaron vehementemente el rechazo del tribunal a considerar sus pruebas, indicando que el tribunal está legalmente obligado a considerar cualquier prueba que pudiera exonerar a un acusado.
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En un Estado democrático, añadieron ellos, el Gobierno debe ser neutral sobre cuestiones históricas, y debería permitir un libre intercambio de opiniones contrapuestas. Es escandaloso que los funcionarios estatales no sólo no hagan ningún esfuerzo para refutar lo que su acusado ha dicho, sino que simplemente insistan en que él no tiene ningún derecho a expresar sus opiniones disidentes sobre este asunto. Que el Gobierno alemán todavía rechace dar cualquier consideración seria a las abundantes pruebas de que no hubo ningún exterminio masivo de judíos, sino que en cambio simplemente diga que aquél es un hecho obvio es, en una democracia, indignante, dijeron los abogados.




Apoyo en la Sala del Tribunal


Remer nunca ha abandonado la lucha, como él lo ve, por el bien de su pueblo. Sus partidarios llamaron a este juicio la última gran batalla por Alemania del retirado comandante.


La sala del tribunal estaba completamente abarrotada durante los procedimientos, y a muchos que quisieron asistir se les tuvo que rechazar el ingreso por falta de asientos. La mayor parte de aquellos que asistieron apoyaron firmemente a Remer. Durante las interrupciones en los procedimientos, ellos le hicieron comentarios como: 

Lo felicito por su coraje, y Señor Remer, le deseo todo lo mejor como un alemán decente".


Señalando que el delito de Remer era una expresión no violenta de opinión, los abogados de la defensa caracterizaron el procedimiento como una clase especial de proceso político. Remer mismo describió al tribunal como un tribunal del régimen, y expresó la esperanza de que quizás llegará el día en que a este tribunal le serán pedidas cuentas por su comportamiento.
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Una condena a prisión por 22 meses, sin suspensión, es normalmente decretada en Alemania sólo contra criminales importantes, como incendiarios y traficantes de droga. Para un hombre de 80 años como Remer, una condena a prisión de 22 meses puede ser fácilmente una cadena perpetua.
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El veredicto de Octubre está siendo apelado, pero la perspectiva para el éxito no es buena.


Remer, que participó como expositor en la Octava Conferencia del IHR en 1987, es una figura histórica. Como un joven oficial al mando del regimiento de guardia de Berlín en Julio de 1944, él desempeñó un papel fundamental en la supresión de la fracasada tentativa de algunos conspiradores para matar a Hitler con una bomba y hacerse con el poder en un violento golpe de Estado.


Remer fue promovido finalmente a general, y al final de la guerra estaba sirviendo como un comandante en Pomerania. Entre otras condecoraciones, le concedieron la Cruz de Caballero con Hojas de Roble, la Medalla Dorada por Heridas, la Cruz Alemana de Oro, y la Medalla de Plata por Combate Cercano por 48 encuentros de combate a corta distancia.

sábado, 22 de agosto de 2015

Ad Verecundiam




Actualmente, numerosos estudiosos se niegan a discutir los argumentos del revisionismo, alegando que al hacerlo, se daría a los revisionistas una legitimidad injustificada, lo cierto es que no desean entrar en el debate.

Sin embargo, los revisionistas nunca han considerado como pérdida de tiempo o esfuerzo responder a las diversas críticas y contra-argumentos planteados por los Holocuentistas profesionales, porque al hacerlo, además de que así promueven el debate abierto y logran acercarse a verdades más exactas, también revelan los defectos argumentativos de sus detractores, cosa que éstos no han podido hacer sin recurrir a cuestiones legales o sentencias de juicios políticos promovidos por grupos de presión judíos, que no tienen nada que ver con la historiografía y en donde el acusado ni siquiera tiene derecho a a declararse inocente o a intentar defenderse demostrando que tiene razón, porque de hacerlo, él y su abogado estarían negando el Holocausto y serían objeto de una nueva acusación.




En ocasiones, cuando los Holocuentistas expresan este tipo de "argumentos", los revisionistas se preguntan entonces qué hay de los genocidios históricos olvidados, como el de la masacre de Dresde o los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, auténticas atrocidades cometidas por los aliados que casi nadie recuerda y por las que nunca hubo un juicio por crímenes contra la humanidad hacia sus perpetradores.

Aquí los Holocuentistas creen felizmente encontrar un punto débil en el revisionismo, acusándolo falsamente de relativizar el Holocausto o de reclamar un "contra-genocidio" al estilo de la falacia tu quoque, con el presunto fin de hacer una confusión entre las víctimas y los verdugos y transformar así a los alemanes en víctimas y excluyéndolos de cualquier tipo de responsabilidad moral, porque, señalando acertadamente, las auténticas atrocidades aliadas no justifican la negación del imaginario Holocausto.


Para desprestigiar las investigaciones revisionistas, también suelen señalar que algunos revisionistas no son historiadores profesionales o titulados, lo cual es cierto como en el caso del historiador David Irving, quien es un historiador aficionado, pero cuyas obras han sido elogiadas por diversos círculos académicos y ha sido considerado como el mayor especialista de la Segunda Guerra Mundial, por la gran cantidad de documentación de primera mano que posee y que ha utilizado para sus estudios, una característica inusual en historiadores de este período, quienes generalmente basan sus obras en fuentes de segunda y tercera mano.

Por otra parte, el hecho de que gran número de los difusores del Holocausto sean judíos e incluso sionistas, suele no ser tenido en cuenta en absoluto por el gran público a la hora de evaluar su objetividad o su predisposición a producir libros y películas con sesgo político. 


Mientras que si un nacionalsocialista o militante de derecha investiga el mismo hecho histórico, a menudo se intenta desacreditar de antemano todo su trabajo en base a su filiación política, como manipulador y mentiroso. Probablemente otro de los absurdos producto de la masiva campaña de propaganda lanzada por el Lobby judío desde hace décadas.