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Esto que vas a leer en este blog son algunos "detalles" que tus profesores de historia no creyeron que fuera necesario contarte.

sábado, 24 de octubre de 2015

La "Indiscreción" de Fred Leuchter

Fuente: inconvenienthistory.com

Cuando uno se aventura en la arena de la "negación del Holocausto", invariablemente se producen consecuencias desagradables.


Contra aquellos cuyas opiniones y pruebas desafían las conclusiones de los historiadores predominantes, la difamación, el acoso electrónico, la pérdida de empleo, las denuncias ante los empleadores, el asesinato de la reputación y cartas envenenadas son los métodos habituales empleados por los grupos e individuos empeñados que procuran aplastar la libre expresión y el debate abierto. En algunos raros casos, se ha usado abierta violencia como una tentativa de sacar de circulación a los "negadores".


Por ejemplo, el 4 de Julio de 1984, incendiarios prendieron fuego al depósito delInstituto para la Revisión Histórica, lo que resultó en un daño de aproximadamente 400.000 dólares. Los incendiarios sospechosos eran antiguos miembros de la Liga de Defensa Judía, cuyo líder en ese entonces, Irv Rubin, fue detenido más tarde y acusado de conspiración para bombardear una mezquita de Los Ángeles en Diciembre de 2001. Rubin, de 56 años, y su socio, Earl Kugel, de 59, fueron detenidos posteriormente y citados ante un tribunal bajo acusación de conspiración para bombardear propiedad privada y del Gobierno. En Noviembre de 2002, Rubin, de quien se dijo que estaba desesperado y aterrorizado por la perspectiva de un inminente juicio, supuestamente se suicidó cortando su propia garganta y cayendo a plomo desde un balcón a 6 metros de altura en la cárcel del condado de Los Ángeles. Su cómplice, Earl Kugel, se declaró culpable y fue condenado a veinte años en una prisión federal, donde él posteriormente fue asesinado por otro presidiario.

Los revisionistas en Estados Unidos y Canadá de hecho han sido sometidos a una multiplicidad de inescrupulosas estratagemas diseñadas para desalentarlos de publicar o diseminar sus creencias y llevarlos al desprecio público. Aunque hasta ahora no se ha formado ningún comité en la Cámara baja o en el Senado para abordar el asunto de la "negación del Holocausto", el acoso a los revisionistas trae a la mente una desagradable forma de intolerancia usualmente asociada con la Era McCarthy, cuando los comunistas puestos en la lista negra y los simpatizantes comunistas eran sujeto de investigaciones por parte del Senado y la Casa de Representantes públicamente ventiladas.


Quizás el ejemplo más pronunciado de tales tácticas de presión en EE.UU. es el caso de Fred Leuchter, cuya vida personal y carrera profesional fueron arruinadas a consecuencia de su decisivo examen forense de Auschwitz y Majdanek en Febrero de 1988.

La ordalía de Leuchter comenzó en Enero de 1988, cuando él fue contactado por miembros del equipo de la defensa de Ernst Zündel. En un esfuerzo para preparar la mejor defensa posible para Zündel, quien había sido acusado de diseminar "noticias falsas" en Canadá, Robert Faurisson razonó que el lugar más obvio para buscar a un testigo calificado acerca del funcionamiento de cámaras de gas homicidas sería Estados Unidos, donde los criminales condenados eran todavía sometidos en varios Estados a la ejecución en cámaras de gas.


Los abogados de Zündel a partir de entonces se pusieron en contacto con diversos funcionarios de prisiones en Estados Unidos con la esperanza de contar con el testimonio de un experto sobre el funcionamiento de cámaras de gas homicidas. William M. Armontrout, alcaide de la Penitenciaría del Estado de Missouri, contestó a la carta indagatoria de ellos el 13 de Enero de 1988, recomendando a Fred A. Leuchter como el experto más calificado en ese campo. En esa carta, Armontrout declaró:

Tengo considerable conocimiento en aquella área; sin embargo, sugiero que usted se ponga en contacto con el señor Fred A. Leuchter. El señor Leuchter es un ingeniero especializado en cámaras de gas y ejecuciones. Él está bien versado en todas las áreas y es el único asesor en Estados Unidos que conozco.


Los abogados de Zündel confirmaron el hecho de que Leuchter había trabajado como asesor en la fabricación y uso de equipos de ejecución durante un periodo de nueve años, y que era el único experto calificado en ese campo en Estados Unidos.


Cuando más tarde se le pidió explicar por qué él decidió hacerse cargo de lo que se le pedía, Leuchter declaró:

Declaré en Canadá por dos motivos: Primero, dicho proceso judicial era una cuestión de libertad de expresión y libertad de creencia. Como un estadounidense, uno que apoya la Declaración de Derechos, creo que el señor Zündel tiene el derecho de creer y decir lo que quiera. Yo tengo ese derecho en Estados Unidos. En segundo lugar, el señor Zündel no estaba siendo procesado por un delito de menor cuantía. Éste era un crimen principal. Él podría haber afrontado hasta 25 años en prisión por imprimir un documento que declaraba que no hubo ninguna cámara de gas en Auschwitz. Creo que cualquier hombre, no importa lo que él haya hecho, tiene derecho a un proceso justo y a la mejor defensa posible que él pueda reunir. Yo, lamentablemente, era el único experto en el mundo que podía proporcionar aquella defensa. No había nadie más.


A pesar de las malévolas afirmaciones de sus detractores, las credenciales profesionales de Fred Leuchter eran impecables, y sus conocimientos fueron repetidamente confirmados por fuentes respetables como The Atlantic Monthly, que se refirió a Fred Leuchter como:


"el ùnico proveedor comercial de la nación de equipamiento para ejecuciones... Un ingeniero entrenado y capacitado, él es versado en todos los tipos de equipamiento para ejecuciones. Él hace máquinas de inyección letal, cámaras de gas, y horcas, así como sistemas de electrocución...".


Un artículo de cinco páginas en el New York Times (el 13 de Octubre de 1990), describió a Leuchter como el pricipal consejero nacional en el tema de la pena de muerte.


En su libro America’s Capital Punishment Industry (La Industria de la Pena de Muerte de Estados Unidos), el director de cine y escritor Stephen Trombley confirma el hecho de que Fred Leuchter es:


"El más importante proveedor en EE.UU. de instrumental de ejecución. Sus productos incluyen sillas eléctricas, cámaras de gas, horcas, y máquinas de inyección letal. Él ofrece el diseño, la construcción, la instalación, el entrenamiento del personal y el mantenimiento"

De hecho, Fred Leuchter también había diseñado y construído el primer sextante electrónico, y había desarrollado un codificador óptico de sector de tambor, único, compacto y barato, para su uso en instrumentos de inspección y medición. Él diseñó y trabajó en astro-rastreadores utilizados en los sistemas de teledirección a bordo de ICBMs (misiles balísticos intercontinentales), y estaba entrenado en la lectura e interpretación de fotografías aéreas. Leuchter también tenía una licencia de investigación médica tanto de gobiernos estatales como del federal, y había suministrado los fármacos necesarios para su uso en programas de apoyo de las ejecuciones.





A pesar de sus logros, o quizás debido a ellos, Leuchter fue puesto en la mira para la difamación pública, estigmatizado, expulsado de su casa, despojado de su propiedad y negado su derecho fundamental a la "vida, libertad y búsqueda de la felicidad". De hecho, ningún estadounidense en la memoria reciente ha sido tan vilipendiado como Fred Leuchter, simplemente debido a que, tras completar su investigación de las presuntas cámaras de gas en Auschwitz, concluyó que las instalaciones probablemente no podían haber sido usadas como cámaras de gas homicidas.


Leuchter presentó muestras tomadas de las supuestas cámaras de gas de Auschwitz, Birkenau y Majdanek a Alpha Analytical Laboratories, un importante laboratorio forense de Massachusetts a fin de examinarlas en búsqueda de residuos de cianuro. Las muestras fueron analizadas para determinar el contenido total de hierro y de cianuro. Cada muestra recibió un número de identificación. Los resultados de las pruebas fueron alarmantes, ya que ellos revelaron poca o ninguna presencia real de compuestos de cianuro en la mayor parte de las muestras presentadas.


Después de recibir los resultados de la prueba, Leuchter preparó una monografía, conocida a partir de entonces como el Informe Leuchter, que combinaba su conocimiento personal de las instalaciones de cámara de gas y su funcionamiento en Estados Unidos, con la información que él había recolectado tras su inspección local de Auschwitz, Birkenau y Majdanek.


En la opinión profesional de Leuchter, las instalaciones supuestamente usadas para gasear a más de un millón de personas en Auschwitz, eran toscas, ineficaces, rudimentarias e inseguras.


Las conclusiones de Leuchter fueron confirmadas más tarde por diversos investigadores independientes, como el ingeniero profesional Walter Lüftl de Austria, y Germar Rudolf, antes asociado con el prestigioso Instituto Max Planckde Alemania.


El doctor William B. Lindsey, un químico estadounidense jubilado que había sido empleado durante 33 años por la DuPont Corporation, realmente anticipó el testimonio de Leuchter en el primer proceso judicial de Zündel en 1985. Basado en su propia investigación del sitio en Auschwitz, Lindsey declaró bajo juramento:

He llegado a la conclusión de que nadie fue voluntariamente o a propósito muerto con Zyklon-B de esa manera. Lo considero absolutamente imposible.


Un posterior examen conducido por el Instituto Forense de Cracovia a petición del Museo Principal de Auschwitz y llevado a cabo en Septiembre de 1990, llegó a conclusiones paralelas a las contenidas en el Informe Leuchter. Este hecho es especialmente pertinente ya que su informe fue aparentemente emprendido para refutar las conclusiones de Leuchter.


Con el juicio a Zündel detrás de él, el primer pensamiento de Leuchter fue retornar a su profesión normal y seguir con sus negocios como de costumbre. Sin que Leuchter lo supiera, su vida iba a ser cambiada para siempre. La "indiscreción" de Leuchter había puesto en movimiento poderosas fuerzas determinadas a desacreditar no sólo sus conclusiones en cuanto a Auschwitz, sino a desacreditar al hombre mismo y a arruinar su vida.


Fred Leuchter más tarde comentó:


«Como yo era algo ingenuo entonces, no estaba consciente de que por testificar yo estaba ofendiendo a la comunidad judía mundial organizada. Proporcionando la prueba final y definitiva de que no hubo ninguna ejecución en cámaras de gas utilizadas para objetivos genocidas por los alemanes en esos campos del tiempo de la guerra, establecí el hecho simple de que la historia del "Holocausto" no es verdadera. Lo que yo no sabía era que cualquiera que expresara tales creencias es culpable de un crimen capital: el de pensar y decir la verdad indecible sobre la mayor mentira de nuestra época.


«Yo tendría que pagar por ese crimen. Mientras inocentemente dije la verdad en Toronto, se hicieron planes, y posteriormente fueron puestos en práctica, para un importante esfuerzo para destruírme. Si yo pudiera ser destruído y desacreditado ése era el razonamiento nadie aceptaría mis conclusiones profesionales, no importa cuán verídicas fueran.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Intentado ocultar lo ocurrido.



Muchos han intentado ocultar lo ocurrido. Cornelius Ryan, autor de The Last Battle, donde narra la caída de Berlín, descubrió que tras publicarse el libro en 1966 algunos editores lo presionaron para que eliminara pasajes como el siguiente: Mientras continuaba la batalla, se producía otra ofensiva salvaje. Era encarnizada, personal. 

Las hordas rusas que llegaban tras los disciplinados veteranos del frente exigían el derecho de los conquistadores: las mujeres de los conquistados. 

Úrsula Roester dormía en el sótano de una casa de Zehlendorf junto con sus padres, sus hijas gemelas de seis años, y Bernard, su hijo de siete meses, cuando cuatro soldados rusos golpearon la puerta con la culata de sus fusiles. Registraron el refugio. Un soldado ruso encontró un frasco de perfume francés. Lo destapó, lo olió y lo derramó sobre su uniforme. Otro encañonó a los padres e hijos de Úrsula y los encerró en el sótano. A continuación, los cuatro se turnaron para violarla.




En el libro, Berlín: La caída, 1945 del profesor Antony Beevor. El autor ha utilizado una gran cantidad de fuentes documentales, tanto oficiales como privadas para poder explicar una serie de cuestiones como son los padecimientos de la población civil alemana, sobre todo en Pomerania y Prusia Oriental, donde se dio un gran éxodo humano y donde las tropas soviéticas cometieron todo tipo de desmanes, totalmente condenables e injustificables.

De las mujeres violadas en Berlín, un 10% murió, la mayoría por suicidios. La tasa de mortalidad del casi millón y medio de mujeres violadas en el este de Prusia, Pomerania y Silesia, dice, es más elevada. En el caso de las embarazadas, se estima que el 90% abortó. Las que optaron por seguir con el embarazo, dieron al bebé en adopción porque no soportaban la vergüenza. En 1946, el 3,7% de los niños nacidos en Berlín eran hijos de rusos.

Se cree que unos dos millones de mujeres fueron violadas, agredidas o asesinadas por los soldados del Ejército Rojo en su avance sobre Alemania, pero el libro de Beevor revelará horrores aún mayores. "Cuando el Ejército Rojo llegó a Berlín, los soldados ya consideraban a las mujeres una especie de botín carnal", afirma. "Creían que podían hacer lo que quisieran, ya que estaban liberando Europa". En algunos casos las mujeres de una calle entera fueron violadas: abuelas, embarazadas, incluso mujeres que se encontraban en su lecho de muerte. 

Según el representante del Vaticano en Berlín, en octubre de 1945, seis meses después del final de la guerra, miles de mujeres permanecieron semanas escondidas en los tejados para eludir los saqueos y registros de los escuadrones del Ejército Rojo quienes, cuando se emborrachaban, avivaban su apetito sexual.

martes, 13 de octubre de 2015

Mi padre no era un monstruo.



Mi padre Heinrich Himmler no era un monstruo, insiste la hija en el 70 aniversario de su muerte





Heinrich Himmler que dirigía la Gestapo, las SS es un hombre para recordar. Hay una persona que va de luto por el aniversario de hoy: su hija Gudrun Burwitz, y más de siete décadas después ella sigue siendo una partidaria de la ideología NS.

De hecho, los años transcurridos han hecho poco para calmar su pasión por las convicciones en poder de su padre y esa pasión la ha llevado a ser adorada como casi una deidad en las células NS.

Ella ha dedicado su vida a "ayudar" a los NS sobrevivientes, e incluso ahora, a sus 85 años, es considerada la madrina de los grupos de mujeres de extrema derecha, la intención de infiltrarse en guarderías y escuelas para ayudar a difundir su ideología entre los jóvenes.

Gudrun se ha descrito como una verdadera creyente por los que la conocen del NS.

Ella tenía 14 años cuando murió y, lejos de renegar de su padre como los hijos de altos oficiales han hecho, se quedó tan ferozmente dedicado a él, manteniendo un álbum de recortes de periódico de cada imagen que pudo encontrar de él.

Ella todavía se aferra a sus preciados recuerdos de los años en que los NS estaban en el poder.

El 24 de diciembre de cada año solía conducir con mi padre a ver a Hitler en la Casa Brown en Munich y le deseaba Feliz Navidad, dice ella. Cuando era pequeña solía darme muñecas. Más tarde él siempre me daba una caja de bombones.

En su casa en una calle arbolada de Múnich se encuentra un manuscrito a su memoria. Ella echa por tierra las mentiras que los Aliados hablaron de su padre después de la guerra. No es sorprendente, que nunca se hayan publicado.


Gudrun con padre Heinrich en un estadio en Berlín en 1938.


Una de las mayores mentiras, afirma Gudrun, es la forma en que murió: se aferra a la creencia de que su padre fue asesinado por los aliados, que habían capturado a Himmler.

Muchos hijos de lideres NS, como Rudolf Hess, Hans Frank o el gobernador de Polonia, Martin Bormann, dieron la espalda a sus padres, pero Gudrun es diferente.

Ella ha preservado y nutrido la memoria de su padre, como un hombre bueno y digno.

No creo que se tragara la cápsula de veneno, dijo. Mi madre y yo nunca tuvimos la notificación oficial de su muerte. Para mí, la foto de él muerto es una foto retocada de cuando estaba vivo.

A medida que la figura principal en el grupo de apoyo Stille Hilfe Ayuda Silenciosa, organización que dirige Gydrun ella apoya con auxilio social y con ayuda financiera a los que siguen en libertad.

En 2010, la organización de Gudrun pagó por la defensa de Samuel Kunz, un anciano que tuvo la mala suerte de servir en las SS acusado del asesinato de 437.000 judíos nada mas y nada menos en el campo de Belzec en la Polonia ocupada.


Dos años antes de morir en su cama, ella vino a la defensa de Klaas Carel Faber, de 90 años un holandés que sirvió con la SS en Holanda, para evitar que fuera extraditado a su país Alemania, donde vivió en paz y tranquilidad.

Durante el tiempo de Gudrun con Stille Hilfe el grupo ha facilitado el camino a la sociedad a muchos NS, entre ellos Klaus Barbie y Erich Priebke.

También ayudó a Anton Malloth, un guardia de un campo en Checoslovaquia, que fue condenado a muerte en su ausencia antes de encontrar refugio en Alemania.

Malloth fue puesto en un hogar con fondos de Stille Hilfe. Cada semana Gudrun lo visitaba con frutas y chocolates en una residencia construida en un terreno que fue propiedad de Rudolf Hess.

Aunque legal, la organización que dirige tiene sólo 40 miembros, pero recibe dinero de los industriales ricos que simpatizan con la causa NS y de otras 1.000 personas de toda Europa.

Rastreado al suburbio de Munich de Fürstenried, donde vive en un dúplex con su marido Wolf-Dieter.

Nunca hablo de mi trabajo, dijo frente a su casa en Berlín. Yo sólo hago lo que puedo cuando puedo.

Su marido fue más directo. Vete usted no es bienvenido, dijo.


Su casa está a sólo 15 millas del primer campo de concentración de Dachau.

Gudrun, ahora de 85, lo sabe bien, porque ella lo solía visitar cuando era niña con su padre, quien la llamó "Puppi", que significa la muñeca.

En una entrada de su diario, ella escribió: Hoy en día, nos fuimos a Dachau, vimos todo, vimos el trabajo de jardinería, vimos los perales, vimos todos los cuadros pintados por los prisioneros, maravilloso, y después teníamos mucho para comer. Fue muy agradable.



El mundo mimado de Puppi se derrumbó cuando su padre se "suicidó" en el centro de interrogatorios Allied cerca deLüneburg, el 23 de mayo de 1945.

Su creencia de que fue asesinado la llevó a prometer que en su vida ayudaría a sus compañeros cada vez que pudiera.

Periodistas alemanes que escriben sobre Stille Hilfe comentaron sobre el poder que ahora ejerce en la organización, en Ulrichsberg, Austria, hace varios años, fue idolatrada por los veteranos de las SS.




Heinrich Himmler en Valepp, Baviera con su esposa Marga, con su hija Gudrun en el centro de la imagen, su hijo adoptivo Gerhard y una amiga de Gudrun, a la izquierda, en 1935

Ellos estaban aterrorizados de ella, dijo Andrea Röpke, una autoridad en el NS que estaba allí. Todos estos de alto rango ex oficiales se alinearon y se preguntaron: ¿Dónde usted sirvió? mostrando un vasto conocimiento de la logística militar.

Ella y su grupo son supervisados por la Oficina para la Protección de la Constitución, el servicio de inteligencia nacional de Alemania.

Un funcionario dijo: Ella tiene más de 80 años pero esta bien. A ella le gusta que si se piensa de ella como si de una figuraseñora Doubtfire se tratara pero eso no es el caso.

Ella tiene un amor genuino por estos hombres y mujeres que sirvieron a el NS desde 1933 hasta 1945.

Ella es una verdadera creyente del NS y eso la hace peligrosa.

Ella se ha convertido en la madrina de los grupos de mujeres de extrema derecha. Ellas están infiltrandose en los jardines de infancia, escuelas y otras organizaciones. En el estado de Mecklemburgo-Vorpommern Occidental.

Pero por todo su trabajo en el presente, el pasado es el lugar donde ella elige habitar con su amado padre.

Gudrun habló en 1950 de su intención de viajar a Estados Unidos, donde están los documentos que podrían limpiar la memoria de su padre.

lunes, 12 de octubre de 2015

Shlomo Morel y la situación en Schwientochlowitz

El año 1990 dijo el viceministro de justicia de Polonia: No me gusta hablar de esto, pero la inmensa mayoría de los oficiales de la Oficina en toda Polonia eran judíos.


Durante 5 meses consiguió Shlomo Morel acabar con la vida de 2.500 civiles alemanes. ¿Qué fue de Shlomo Morel, director del campo de Schwientochlowitz?. Shlomo dijo: Lo que los alemanes no habían conseguido en 3 años en Auschwitz, lo he conseguido yo en Schwientochlowitz en sólo 5 meses.
En Polonia, en el año 1992, quisieron procesarlo por esta masacre. Morel huyó a Israel, que se niega a extraditarlo a Polonia.



Los guardias usaban garrotes, maderas, pértigas y las muletas de los alemanes para pegarles los 15 golpes cada uno. A veces cambiaban la paliza por la pena de muerte, para lo cual tomaban al alemán de pies y manos y como un espolón con la cabeza por delante lo golpeaban contra la pared. Los guardias violaron a las mujeres, por lo que una joven de 13 años quedó en estado. Enseñaron a sus perros a atacar a los alemanes mordiéndoles en los testículos. Pero aún quedaban 3.000 prisioneros, y Shlomo los odiaba aún mas que en febrero, ya que se resistían a morir. Al final los piojos llegaron para ayudar a Shlomo: un hombre enfermó de tifus y él y el otro hombre de su cama murieron, y al poco la fiebre se había extendido por todo el campamento de Shlomo.

¡Cómo es posible que una limpieza étnica en el corazón de Europa, que afectó a millones y millones de personas, apenas sea conocida fuera de Alemania!
El año 1.993, apareció en Nueva York el libro del periodista John Sack "An Eye for an Eye”. El libro está basado en el resultado de siete años de investigación intensiva en la Polonia de posguerra y los territorios de donde fueron expulsados los alemanes. Sack estudió montañas de documentos y entrevistó a numerosos testigos.

Sack escribe: 

En estos enormes territorios los que Polonia anexionó en 1.945 tenia la Oficina Estatal organización encargada de perseguir a "nazis" 1.255 campamentos para alemanes, y en todos murieron del 20 al 50% de los prisioneros. Esto no se pudo mantener en secreto. Muchas personas tomaron el tren a Berlín y lo denunciaron a las embajadas de EEUU y Gran Bretaña, que informaron a Washington y Londres en enormes sobres.

Alguien debió leerlos. En el diario de sesiones del día 2 de agosto de 1945 está escrito lo que un senador de EEUU dijo: 
Tras los horrores de los campos de concentración nazis habría que esperar que algo así nunca mas volviese a ocurrir. Pero lo siento…. 

El senador informó de orgías de castigos, fusilamientos, torturas con agua, venas abiertas, destrozo de cráneos contra el techo… en los campos de concentración de las Oficinas del Estado.

Según informaciones oficiales estos campos existieron de 1945 a 1948, y según los archivos alemanes murieron, o fueron asesinados, unos 80.000 alemanes, la mayoría ancianos y niños.



Matanzas en Trieste por los partisanos de Tito




En Checoslovaquia el gran maestro de ajedrez Ludek Pachmann cuenta lo siguiente sobre lo que ocurrió a los alemanes en Praga: Si hay un infierno en la tierra, estaba en Praga el 5 de mayo de 1.945. En las farolas de mi amada ciudad había colgados de los pies y como antorchas vivientes, hombres de las SS. 

Bandas armadas que se llamaban partisanos expulsaba gente de sus casas. En la desembocadura del Wassergasse colgaban tres cadáveres desnudos, con amputaciones que los hacían irreconocibles, les habían sacado todos los dientes, la boca era un agujero sangrante. Otros alemanes eran obligados a arrastrar a sus muertos en Stefangasse. Ancianos, mujeres, niños eran torturados, castigados hasta la muerte. Violaciones, bárbaras atrocidades. 

Yo no cuento estas barbaridades para difamar a mis compatriotas sino porque estoy convencido de que solo habrá entendimiento entre los pueblos cuando todos reconozcan cómo ocurrieron los hechos".

Las matanzas son innumerables y se repiten por todo el territorio, como por ejemplo la Matanza de Postoloprty.

Otro ejemplo de lo que sucedía con frecuencia es el de Aussig, el 31 de julio de 1945, cuando unos 2.700 alemanes fueron exterminados por los checos. Los casos eran tan frecuentes que llegaron a oídos occidentales y la prensa protestó por estos hechos, aún a pesar del espíritu antialemán imperante después de la guerra. El The Economist de Londres del 15 de septiembre de 1945, escribiría: Los alemanes, sin duda, merecen castigo, pero no mediante torturas de este tipo.

Las autoridades de las tropas de ocupación norteamericanas, asentadas entre otras regiones en la frontera con Checoslovaquia, tuvieron que tomar medidas para disminuir el creciente “estado de ánimo anticheco” que se registraba en sus tropas, que podían ver a diario las monstruosidades que cometían los checos comunistas contra las personas inocentes de etnia alemana.

Como escribía Víctor Gollancz en su libro Nuestros valores amenazados (1946): Los alemanes fueron expulsados, no ya con una total ausencia de cualquier consideración, sino con un máximo de brutalidad.

Recomiendo leer algunos testimonios. No se trata de excepciones. En todos los territorios de donde son expulsados los alemanes étnicos se repiten las mismas escenas de brutalidad.

Al este del Oder se evacuaron 700.000 personas, pero en la localidad de Striegau, a 50 kilómetros al suroeste de Breslau, 15.000 personas no pudieron huir y sufrieron toda la furia del Ejército Rojo. Cuando la Wehrmacht recuperó Striegau en marzo de 1945, encontró una ciudad adoquinada de cadáveres.

A día de hoy siguen apareciendo con más de 1.800 cuerpos encontrada en Marlbork, Polonia.

Churchill, que había sido uno de los principales defensores de la política de expulsiones, declaraba en la Cámara de los Comunes el 16 de Agosto de 1945: Estoy particularmente afectado, en este momento, con las noticias sobre las condiciones de expulsión, y éxodo de los alemanes de la nueva Polonia....Escasas narraciones de los sucedido y de lo que está sucediendo se están filtrando, pero no es imposible que se esté produciendo una tragedia de escala prodigiosa detrás del telón de acero que en este momento divide Europa.

La Masacre de Nemmersdorf



La Masacre de Nemmersdorf fue uno de los crímenes de guerra mas aberrantes en la historia de la humanidad perpetrados por el Ejército Rojo contra la población civil Alemana en Nemmersdorf, en el este de Prusia, hoy Mayakovskoye, región de Kaliningrado el 22 de octubre de 1944 a las 07:00 horas. Se ADVIERTE a los más sensibles que al final del post hay fotos que pueden ser fuertes, sin animo de alimentar el morbo, pero creo que son ilustrativas como prueba de la infamia.



Conforme la Segunda Guerra Mundial llegaba a su fin en la segunda mitad de 1944, el Ejército Rojo socialista irrumpió en Prusia Oriental, había estado detenido por las condiciones climáticas no tan frías como para permitir el paso de transportes en terreno más sólido, cuando llegaron las heladas fuertes y los caminos llenos de barro se vieron cubiertos por una capa de duro hielo. Entonces, 200 divisiones soviéticas se avalanzaron como hordas salvajes a este territorio alemán, atrapado geográficamente entre Polonia y la URSS.



Uno de los primeros poblados en caer fué Nemmersdorf, ahí se encontraban soldados alemanes en su mayoría heridos así como civiles que huían al saber de el avance soviético. El primer enfrentamiento se dió en las afueras del poblado, ahí comenzaría la salvaje represión rusa al ejecutar sumariamente a 14 civiles, hombres y mujeres. Sin embargo lo peor estaba por venir, las tropas soviéticas encontraron resistencia de un grupo de soldados alemanes dispuestos a darlo todo para permitir el escape de sus compatriotas generando más tiempo para la huída. Encolerizados los rusos, avanzan con violencia y en su camino no sólo matan alemanes sino a un grupo de prisioneros de guerra franceses.




Ya en el poblado, al verse perdidos los Rusos ante la resistencia Alemana, comienzan las violaciones a mujeres y asesinatos a hombres, ancianos y niños, algunas de ellas siendo literalmente clavados sus cuerpos en madera y niños muertos a golpes de pala. Se invitó a reporteros de Suecia y Suiza, se pidió un castigo para los soviéticos, sin embargo el oprobio que se tenía de los nazis y el intento de evitar un problema estando a punto de perder Alemania hizo que los países que pudieron enterarse hicieran caso omiso a las súplicas de detener la masacre. Se acusó a el gobierno alemán de querer hacer propaganda para fines bélicos. El gobierno soviético calificó a Nemmersdorff como un “gran montaje”, de igual forma habían tratado a la masacre de oficiales polacos en los bosques de Katyn donde se comprobó habían sido los rusos responsables.


“Cuando vi los reportes y fotografías de Nemmersdorf creí que eran mentiras, acostumbrado a la propaganda nazi dudaba de todo. Luego comprobé que era cierto lo ocurrido ahí”
Marion Dönhoff
Periodista alemán residente en Prusia Oriental
en declaraciones hechas hasta 1962

Los hechos

El hecho ocurrió cuando una unidad militar Rusa, la 25ª Guardia de tanques de la 11ª brigada de la Guardia del Ejército, intentó tomar el puente Angerapp, pero pronto se encontró con la mas fuerte resistencia Alemana, el fuego de artillería pesada y hasta un avión strafing de la Luftwaffe.

Un número de soldados soviéticos encontraron un improvisado bunker, ocupado por 14 hombres y mujeres. Cuando los civiles alemanes se negaron a abandonar el búnker, le dispararon a corta distancia,una mujer, Gerda Meczulat, sobrevivió. Mientras tanto, aunque se las arreglaron para destruir un número de los tanques alemanes, la brigada Soviética no pudo tomar el puente o aferrarse al poblado de Nemmersdorf, y después de sufrir fuertes pérdidas cerca de 200 muertos, salieron del poblado después de algunas horas de la ocupación. Joachim Reisch, que había ido al puente en la madrugada, llegó al Nemmersdorf a las 11:00 horas y no ve allí los rusos.

Sin embargo, el ejército alemán sólo reivindica el control de Nemmersdorf dos días más tarde. Autoridades alemanas por medio del Völkischer Beobachter acusó a los soviéticos del Ejército de matar a decenas de civiles en Nemmersdorf. Un informe presentado por el Volkssturm establece, en parte:


“En la granja había un carro, a la que más mujeres desnudas fueron clavadas a través de sus manos en una posición cruciforme… Cerca de un posada grande, el “Roter Krug”, y era un granero en la que a cada una de sus dos puertas estaba una mujer desnuda Clavada a través de las manos, en una postura crucificada …. En las viviendas se encontró un total de 72 mujeres, incluidos los niños, y un hombre de edad, de 74, todos los muertos …. Algunos bebés tenían sus cabezas golpeadas.”


Evacuación de Prusia Oriental

La evacuación del Prusia Oriental fue un episodio de la Segunda Guerra Mundial que tuvo por resultado el desplazamiento de la población de origen alemán que habitaba el este y otras regiones de Prusia hacia las fronteras alemanas de la posguerra en 1944 y 1945. Se ha afirmado que se trató de un caso de limpieza étnica o de genocidio. También se ha utilizado el término «holocausto prusiano» para referirse a estos eventos.

La evacuación se inició bajo dominio de las fuerzas nazis por la amenaza de invasión soviética. Fue completada siguiendo los acuerdos de la Conferencia de Potsdam sobre la expulsión de alemanes al finalizar la Segunda Guerra Mundial de los territorios vecinos a la Alemania de la posguerra.






Propaganda soviética y retribución

Desde los tiempos de la Rusia Imperial, la palabra «Prusia» ha sido asociada con militarismo. En la Unión Soviética se decía que la causa de la Primera Guerra Mundial fue el militarismo prusiano, al que también se citaba como causa de la Segunda Guerra Mundial en la propaganda oficial soviética.

Las fuerzas soviéticas en todos los niveles llegaron a las fronteras de Prusia con sed de venganza por la inmensa pérdida de vidas cerca de 27 millones de personas, el mayor número de víctimas por país durante la Segunda Guerra Mundial ocurrida durante la invasión nazi a la Unión Soviética. Se han documentado casos para los tribunales soviéticos en los que soldados dispararon a prisioneros de guerra desarmados y a civiles alemanes. Este sentimiento se profundizó con la liberación al entrar en Prusia de gran cantidad de prisioneros capturados en el Este y explotados como esclavos. En la cultura alemana el nombre de la localidad de Nemmersdorf quedó asociado con crímenes de guerra cometidos por el Ejército Rojo en Alemania, mientras que la Unión Soviética lo califica de ejemplo de propaganda y manipulación de masas de población con el propósito de igualar o empatar los crímenes de guerra nazis con los soviéticos.



















Los hechos son los siguientes..

Entre la segunda mitad de 1944 y 1947 se llevó a cabo una limpieza étnica sin precedentes en el corazón de Europa. Entre 12.000.000 y 16.000.000 de personas fueron expulsados de los territorios donde habían habitado históricamente por ser racialmente alemanes, sin atender a su nacionalidad ni a ninguna otra circunstancia, posiblemente la mayor deportación forzosa de la historia. 

Más de 2.000.000 de civiles, la mayoría mujeres, niños y ancianos, murieron a causa de las condiciones infrahumanas en que se procedió a expulsarlos o como consecuencia directa de actos criminales ejercidos contra ellos.

Resultado de imagen de alemanes deportados


Aún a día de hoy es difícil establecer cifras fiables:

8.500.000 residentes en el Este de Alemania.
3.500.000 en los Sudetes.
250.000 en los Estados Bálticos y el distrito de Memel.
380.000 en Dantzig.
1.300.000 en la región de Posen.
623.000 en Hungría.
537.000 en Yugoslavia.
786.000 en Rumanía.
150.000 en Bulgaria.

Los supervivientes tuvieron que soportar un sinfín de sufrimientos, que se añadían a la pérdida de su tierra natal y casi todos sus bienes. Al tener que enfrentarse a las peores condiciones imaginables hambre, frío y maltrato durante el recorrido de larguísimas distancias, a veces a pie, antes de poder instalarse en algún lugar que los aceptara.

Resultado de imagen de alemanes deportados


Se trató del traspaso de los alemanes étnicos habitantes de los Países Bálticos, Volhynia y Besarabia que decidieron adoptar la ciudadanía alemana y se trasladaron antes de que sus territorios cayeran en manos soviéticas.

En octubre de 1944 el avance de las tropas del ejército soviético alcanza las regiones alemanas de Prusia oriental, tomado las primeras poblaciones pero en dos semanas tuvieron que retroceder. Es entonces cuando las tropas alemanas descubren lo que se conoció a partir de entonces como la Masacre de Nemmersdorf.